
Los días 30,31 de enero y 1 de febrero, se llevo a cabo un encuentro vocacional marista en la ciudad de Poza Rica Veracruz, fueron días llenos de emociones y sentimientos los cuales salieron a flor de piel en este encuentro.
Iniciamos alrededor de las 10 de la noche en las instalaciones de la escuela técnica México con algunas dinámicas de integración y culminando con una tamaliza patrocinada por nuestros anfitriones.
El sábado 31 tuvimos una conferencia impartida por la coordinadora de secundaria de la comunidad de Poza Rica, el cual se nos explico cómo los hermanos poco a poco se fueron estableciéndose en la ciudad y albergando a los chavos de las colonias aledañas a la escuela.
Al terminar salimos rápidamente a la ciudad de Papantla donde arribamos a la reserva llamada Xanat, un lugar lleno de naturaleza donde el encargo de la zona el sr José Luis, nos dio una emotiva explicación sobre ese mágico lugar, mi primera impresión fue de asombro ya que este señor estaba descalzo, yo me preguntaba el porqué no contraía algún resfriado y el sabiamente nos hizo comprender que no se enfermaba porque nosotros somos parte de la naturaleza, algo muy cierto que nos hace pensar que como antes los hombres convivía con la naturaleza de una forma impresionante, pudimos contemplar la planta de vainilla una planta muy curiosa ya que se enlaza con algunos tipos de arboles, el cual tiene una leyenda, después de la explicación se nos hizo la invitación a caminar en la reserva el cual para muchos fue de terror y para otros de diversión. De ahí nos trasladamos a pie hacia la zona de descanso, donde conocimos a ``tizoc´´ un perro de raza escuincle protector de la reserva, en ese lugar nos deleitamos con tamales, tortas y pollo un grato momento compartiendo los alimentos en ese mágico lugar, además de jugar un partido voly donde se nos bolo el balón y tuvimos que rescatarlo con la ayuda de los chavos.
Después de eso el Hermano Conde nos reunió para darnos un tema interesante sobre nuestros ``hermanos´´ no solo los de sangre sino los que los hacemos por cariño, donde nos puso una actividad la cual en un papelógrafo plasmamos a nuestros hermanos y como influían en un nuestras vidas, al concluir le toco el turno la madre que nos acompaño, el cual con ella hicimos una celebración en una finca donde se lleno de espiritualidad con un altar muy marista, la madre nos repartió un recipiente con agua y un papel de color azul y rosa en forma de pentágono el cual cuando introducimos ese papel a recipiente abrió en forma de flor algo que pocos esperábamos, un momento muy emotivo finalmente concluimos y nos trasladamos de nuevo a la comunidad de Poza Rica.
Al llegar a la comunidad cenamos una carnes asadas preparadas por los anfitriones, también se convocó a retas de futbol donde se disputaron interesantes partidos entre chavos y maestros.
El día domingo 1 de febrero una chava de la comunidad de Poza Rica nos llevo zacahuil una especie de tamal pero más grande, muy delicioso ese fue nuestro ultimo día en la comunidad de Poza Rica, ya que nos trasladamos hacia la zona arqueología del Tajín, donde nos a maravillamos de ingenio de los indígenas totonacas los cuales se les atribuye la creación de esta magna obra.
Este encuentro fue muy emotivo la verdad me dejo mucho, fue muy enriquecedor ya que fue en un ambiente donde se trabajo sobre la vocación desde el hecho de habitar la casa de los hermanos en la ciudad de Poza Rica, el convivir con los chavos de la escuela técnica México del ver cómo viven los chavos de otras comunidades maristas, el observa como la semilla marista se ha esparcido por toda la provincia México central, no cabe duda que el P. Champagnat tenía objetivos e ideales muy claros al formar la congregación de los hermanos maristas.
Cheko.